Nuestros poderes naturales de discernimiento

TaijiquanDice en los clásicos del Taijiquan:

…”Cuando nacemos, tenemos ojos para ver, oídos para oír, una nariz para oler y una boca para comer. Colores, sonidos, olores y sabores, todos estimulan nuestra capacidad sensorial natural; los gestos y pasos y las diferentes funciones de nuestros miembros, todo proviene de nuestra capacidad natural para el movimiento. Teniendo esto en cuenta, ¿hay alguna razón para que, aunque seamos semejantes en cuanto a la naturaleza pero diferentes en cuanto a nuestras costumbres, algunos hayan perdido sus dotes naturales?”…

Somos entes naturales, poseemos los sentidos que nos permiten la comunicación con el entorno y también nos permite accionar. Sin embargo encontramos que hay quien estas dotes que todos tenemos, parecen ausentes en sí.

La causa de esto esta en el desequilibrio, pero no en la perdida de energías sino en la común idea de volcarse por un lado más a lo intelectual, y en otras ocasiones a lo excesivamente físico.

Este desequilibrio conforma una situación donde o nos excedemos dando más valor al pensamiento o la actitud física según se trate.

…”Así, si deseamos recuperar nuestras capacidades originales, es imposible descubrir nuestra capacidad para el movimiento sin ejercicio físico, o encontrar la fuente de la conciencia sin actividad intelectual”…

Debemos buscar el equilibrio entre la mente y el cuerpo, lo intelectual y lo físico.

El Taijiquan es una síntesis de ese equilibrio; si en la práctica no se buscase ese equilibrio, no estaríamos entrenando Taijiquan sino una simple actividad física. De allí que cuando buscamos un Maestro para entrenar, deberemos tener presente este concepto, si la práctica se sitúa solo en un ejercicio físico que no lleva a un trabajo mental, o por el contrario se basa en un excesivo trabajo interno, deberíamos ver por alguno que busque ese equilibrio.

En muchas de las prácticas actuales de Taijiquan, se han simplificado tanto para ajustarla a la vida moderna, que se ha caído en la pérdida del verdadero sentido del Taijiquan convirtiéndolo en un simple ejercicio físico.

…”Esto nos lleva al movimiento con conciencia. La movilización produce sensación; y el movimiento, conciencia; sin movilización no hay sensación; y sin movimiento no hay conciencia”…

El movimiento con conciencia significa que uno esta con su mente consustanciada totalmente con lo que esta haciendo físicamente, esto producirá una sensación, al percibir esa sensación se despierta la conciencia.

…”Cuando la movilización alcanza su cúspide hay movimiento, y cuando la sensación alcanza su cúspide hay conciencia. Movimiento y conciencia son fáciles, pero la movilización y la sensación son difíciles”…

Por movilización hay que comprender en la actitud, esa predisposición surgida de la conciencia cabal de estar allí en ese momento. Cuando refiere a lo difícil de la movilización y la sensación, debemos comprender aquella que se realiza sin intención, la movilización natural, espontánea, y allí se encuentran las verdaderas sensaciones de la energía en nuestro cuerpo.

…”Si primero tratas de desarrollar el movimiento consciente en ti mismo y lo percibes en tu propio cuerpo, serás capaz de reconocerlo en los demás. Si primero lo buscas en los demás, es probable que lo eches de menos en ti”…

Aquí podemos hacer un punto. Existen muchas escuelas donde la búsqueda de modos de mantener al alumno estimulado a seguir en la práctica, los Profesores caen en la tentación de avanzar sobre el entrenamiento enseñando cosas que no corresponden al momento en que el alumno se encuentra. Así es que cuando aún no saben dominar los pasos, ya se le enseña la forma, y cuando aún no se domina la forma, ya se quiere enseñarle el tui shou (el juego de empujar las manos). Aquí se puede discernir entre escuelas que enseñan Taijiquan y escuelas que son un simple negocio.

Volviendo al pasaje del clásico, sin encontrar la unidad mente-cuerpo, y la percepción de esto en nosotros, poco vamos a entender de nuestro entorno. Es como si pretendiésemos oír lo que sucede afuera de una habitación, cuando en ésta, existe mucho ruido. Primero deberemos apaciguar el interior, para oír lo que sucede en el exterior.

…”Es esencial que comprendas este principio y la habilidad para interpretar la energía deriva de esto”…

Por lo tanto, si entendemos el principio de la armonía entre el movimiento y la conciencia, es así como aprenderemos a comprender la energía qi en los canales e incluso con mucho entrenamiento, la energía en nuestro entorno y en los demás.

Es muy común oír a los alumnos que habidos de sentir sensaciones, confunden los estímulos que produce la circulación sanguínea producto de su normalización al entrenar, con sensaciones de qi.

El Maestro debe hacer comprender que esas sensaciones no son más que un nuevo estado en el que el cuerpo comienza a desprenderse de las ataduras de la falta de actividad.

La sensación qi es algo mucho más complejo si bien como dicen los tratados anteriormente visto, es un don natural que todos poseemos pero que hemos olvidado.

La práctica de las ocho puertas y los cinco pasos

Dice en los Clásicos del Taijiquan:

…”Los “ocho trigramas” y los “Cinco Elementos” son parte del talento natural del hombre”…

Según la filosofía Daoísta, somos entes naturales, por lo tanto todos los dones de la naturaleza habitan en nosotros. Nuestra vida en sociedad nos condiciona y modifica nuestros comportamientos haciendo que la espontaneidad desaparezca.

Debemos por lo tanto recuperar esa habilidad natural, y para ello el Taijiquan ofrece dentro de su entrenamiento la posibilidad de recuperar esta debido a su búsqueda del equilibrio de las fuerzas yin y yang que en nuestro organismo habitan transformándonos en individuos armónicos por lo que vamos a movernos en el entorno también equilibradamente.

Así es como se recupera el talento del que habla este pasaje de los clásicos.

…”Primero debemos comprender el significado de las palabras movimiento consciente”…

Este punto es clave, movimiento conciente = estar aquí y ahora. Esta postura muy valorada y apreciada en estos tiempos donde todo es inmediato y fugaz, permite al hombre que trabaja el Taijiquan adquirir este concepto y hacerlo carne en todo momento.Taijiquan

Vivimos bombardeados por frases que dicen “¡vivamos el presente!”, pero en realidad ¿Cuántos saben cómo hacerlo? El Taijiquan tiene una respuesta.

…”Después de comprender el movimiento consciente, podemos empezar a interpretar la energía y finalmente, a partir de ahí, proseguir hasta la iluminación espiritual. Sin embargo, al principio de la práctica debemos llegar a una comprensión del movimiento consciente, que, aunque es parte de nuestras dotes naturales, es muy difícil de alcanzar”…

Lógicamente, quien tiene la habilidad de comprender las energías yin y yang logrando un equilibrio interno y externo, quien posee la capacidad de vivir el aquí y el ahora; es natural que de este modo alcance a comprender principios que hasta ese momento parecían herméticos e imposibles.

La práctica sincera del Taijiquan, la honestidad con uno mismo, hacen a la maduración de estas capacidades innatas, recuperarlas y potenciarlas.

LOS TRATADOS SOBRE EL TAIJIQUAN

LAS OCHO TECNICAS

Dicen los clásicos:

…“Los puntos cardinales y las “ocho puertas” ponen de manifiesto el principio del intercambio cíclico del yin y yang que se realiza interminablemente en su curso”… 8 puertas 5 pasos

El yin y el yang, las dos manifestaciones del qi, esta en permanente movimiento y mutación, todo gira en torno a estas fuerzas opuestas y complementarias, por lo tanto en el Taijiquan sus movimientos deben estar acordes a este principio, por ocho puertas se comprenden los movimientos de:

Esquivar (sur) Kan, girar hacia atrás (oeste) Li, presionar (este) Tui, empujar (norte) Chen, tirar hacia abajo (noroeste) Hsün,  partir (sureste) Ch’ien, golpear con el codo (nordeste) K’un y golpear con el hombro (suroeste)( Ken. Estos son los puntos cardinales y las “ocho puertas”.

Estas técnicas son parte de las denominadas trece posturas.

…”Por eso es indispensable comprender los “cuatro lados” y las “cuatro esquinas”. Las técnicas de los “cuatro lados” son: esquivar, girar hacia atrás, presionar y empujar. Las técnicas de las “cuatro esquinas” son: tirar hacia abajo, partir, golpear con el codo y golpear con el hombro. Combinando las técnicas de las esquinas y los lados, deducimos los trigramas de las posiciones de las puertas”…

LOS CINCO PASOS

…”La división de los pasos contiene el concepto de los “Cinco Elementos” y permite controlar las ocho direcciones. Los “Cinco Elementos” corresponden a avanzar (fuego), retroceder (agua), mirar a la izquierda (madera), mirar a la derecha (metal) y equilibrio central, o “tierra”. Avanzar y retroceder son los pasos que corresponden al fuego y el agua; mirar a la izquierda y mirar a la derecha corresponden a la madera y al metal; y la “tierra” en el centro es el eje en torno al cual todo gira”…

Los cinco elementos o como debería denominarse más exactamente, cinco fases; comprenden a fuego, tierra, metal, agua, madera. Estas fases son las que según la filosofía tradicional componen todo lo que existe y proviene de la mutación del yin y yang según reza el Dao De Jing: “El uno engendra al dos, el dos al tres y el tres a todas las cosas”…

En el Taijiquan las cinco fases corresponden al movimiento de los pies y su forma de armonizarse con las acciones actuando acorde a la naturaleza yin y yang.

CONCLUSIÓN

…”Nuestro cuerpo contiene los “ocho trigramas” y nuestros pies recorren los “Cinco Elementos”. Técnicas de manos y pasos; ocho más cinco, juntos suman trece. Así las “trece posturas” derivan de la naturaleza y las llamamos las “ocho puertas” y los “cinco pasos”…

De aquí deriva el nombre de boxeo de las trece posturas.

VISITA A LA FILIAL LIDAWUGUAN DE CHILE

Desde el día 25 de agosto hasta el día 30 de ese mes visité por primera vez la filial Lidawuguan en la República de Chile dirigida por la profesora Hortensia Paola Cabrera Maldonado, quien desde hace más de un año asumió la representación de nuestra escuela con la responsabilidad de llevar adelante no solamente el programa de estudios sino también su espíritu y filosofía de trabajo.

La primera impresión respecto al grupo de gente que la conforma, fue de una enorme sorpresa para mí ya que hacía mucho tiempo no veía gente tan entregada al entrenamiento, tan motivada por aprender y tan llena de ganas por alcanzar un objetivo para llevar esta escuela apoyando a su directora y sus avanzados sin excepciones.

No se arredraron en lo más mínimo ante la dureza y exigencia que le imprimí durante estos días, fueron horas intensas de trabajo donde no hubo el más mínimo momento de flaqueza; por el contrario, siempre solicitaron más trabajo con un ánimo envidiable.

Para suma de mi satisfacción, no tuvieron reparos a la hora de preguntar sobre detalles técnicos o razones por el cual nuestra escuela se orienta hacia una dirección y no hacia otra, etc.

La mano firme de su directora Hortensia y la incondicional colaboración que recibe de sus alumnos más avanzados me hace pensar que esta filial tiene un futuro prominente en el medio marcial chileno.

Estoy totalmente seguro que con el tiempo, llegarán a alcanzar las metas establecidas para convertirse en, sino la mejor, una de las mejores escuelas de wushu en ese maravilloso país.

Pero además me gustaría destacar otro aspecto de esta visita y es la del trato que recibí durante estos cinco días.

Hacía muchísimo tiempo que no era tratado de una manera tan familiar y afectuosa; tan abierta y honesta demostrándome la enorme calidad y calidez del pueblo chileno.

Como me gusta observar las actitudes de las personas, un rasgo que mi vocación profesional motiva; pude ver que esa generosidad, ese cariño y esa calidez, no fue solo la atención que se le profesa al visitante, al amigo que viene de lejos; por el contrario, con admirable satisfacción noté que en realidad ese modo de ser es parte de su idiosincrasia, y sin negar la posibilidad de actitudes diferentes que pudieran existir en aquella sociedad como ocurre en todas, creo que el carácter gentil y sincero es el que prima en su naturaleza.

Por lo tanto, el balance que queda de este viaje no solamente es altamente positivo en cuanto al planteamiento de objetivos, sino también estoy seguro que Lidawuguan  filial Chile será la más destacada y prometedora.

Reencuentro

Es innegable que la vida es un camino circular, volvemos al mismo punto del que partimos y de allí, comenzamos de nuevo.

En ese camino, nos cruzamos con otros caminos circulares y así cerramos estos círculos y abrimos otros.

Una mirada serena y un andar apacible es necesario para que esos caminos no se vuelvan tediosos y nos carguen de angustia el andar.

La mente abierta, sin condiciones, al fin, de un modo u otro, la senda nos dará la oportunidad de resarcirnos o de comprender aquello que nos estaba vedado.

Así creo es nuestra vida, percibamos las señales y no nos quedemos en las cosas superficiales; miremos en el fondo pues allí esta la verdad.

El ejemplo de Pablo.

Hace tiempo, conocí a un joven que se llamaba PABLO, su historia fue un permanente ir y venir de situaciones complejas, tuvo una vida que lo llevó por derroteros difíciles, incluso estuvo preso; sufrió la adicción a las drogas e incluso enfermó de SIDA, pero pese a todo ello y aún así tenía un sueño.

Durante un tiempo se había dedicado a aprender artes marciales chinas,  y dentro de ellas, conoció a un maestro que enseñaba el estilo de la escuela  del Templo Shaolin.

Su fervor por aprender hizo que pese a sus dificultades, tanto físicas como económicas y sociales, nada le impidiese estudiar aquella disciplina.

Esta le ayudó a cambiar su perspectiva de la vida y su lucha, le mostró un camino.

En su ciudad, consiguió que le cediesen una vieja  y derruida casona y allí se asentó con su familia.

Con sus propias manos fue reconstruyendo aquel lugar,  paso a paso siendo su meta crear allí un espacio donde enseñar el arte marcial y donde poder ayudar a todos los jóvenes que como él tuvieran problemas.

Luchó por sacar de la calle y la droga a muchos, no solo aconsejándolos, sino también enseñando los valores morales del arte marcial chino, no solo con palabras, sino con hechos pues él mismo seguía aquellos conceptos aplicándolos a su vida.

Así fue que como siempre ocurre, las buenas causas son combatidas por todos aquellos que se ven afectados y por sus experiencias de vida, este joven, se había vuelto molesto para ciertos representantes de la autoridad local y para aquellos que vivían aprovechándose de de las dificultades de los jóvenes vendiéndoles droga.

Tuvo muchos alumnos, a algunos no les cobraba las clases pues conocía sus dificultades económicas y su procedencia humilde; otros lograron encontrar allí un refugio donde escapar de las duras realidades de una vida de carencias y situaciones desesperadas.

Cuando lo conocí, su enfermedad había hecho mucha mella en su salud y le costaba respirar pues tenía los pulmones afectados.

Conversábamos mucho sobre sus proyectos, sobre las artes marciales y lo beneficiosa que pueden ser cuando son enseñadas como un camino de superación.

Entrenamos juntos, y notaba como sufría al quedarse sin aire para respirar y aún así no quería dejar de ejercitar.

Me contó sus problemas y como era combatido debido a sus objetivos de ayudar.

Pablo murió por causa de su enfermedad hace ya varios años.

Cuando me veo en situaciones difíciles o me pregunto sobre el camino que decidí tomar respecto a las artes marciales; cuando creo que no hay horizonte pues en mi entorno no hay más que la búsqueda de la rápida satisfacción y superficialidad; recuerdo a Pablo y su lucha, recuerdo su entereza no solo para afrontar su propia enfermedad sin también para enfrentar a todos aquellos que intentasen dañar a aquellos jóvenes que en su escuela, habían conseguido salir de una vida desaliñada y sin rumbo.

Uno en la vida, si sabe ver, encuentra a muchos Maestros. Pablo fue un Maestro para mí…

Un estudiante diligente

Dijo Confucio: Un estudiante diligente no necesita ningún maestro; aprende solo…

camino

Estas palabras me hacen pensar en la importancia de la propia búsqueda del conocimiento sin la infortunada espera de que alguien nos entregue el saber…

A alguien esto le podrá parecer algo provocativo o quizás plantee un tono de soberbia.

Nunca renegué de los Maestros, es más, aún sueño con encontrar alguno que me indique el camino como lo han hecho otros.

Uno es estudiante toda la vida, aunque haya alcanzado las máximas virtudes y las mayores aptitudes en el arte que desempeña.

Pero la realidad nos muestra cada día, que el camino es individual como individuales somos todos.

Existen sendas que van paralelas, pero siempre en algún momento se separan.

Así es el designio del destino y así ha sido siempre. Muchas veces cometemos el error de aferrarnos a las cosas y a la gente, sin pensar en lo efímero que es todo…

Cuando la vida nos lleva por derroteros en los que la luz no abunda, debemos encender nuestra luz interior y que ella sea la que nos ilumine la senda.

Para ello debemos dejar a un lado nuestros egoísmos y plantearnos la realidad que lo único verdadero es el momento en el que estamos pues así sabremos hacia donde ir, si solo miramos hacia delante o estamos añorando el camino que dejamos atrás; nuestra luz interior no será suficiente y seguramente perderemos la senda.

Un Faro de luz

Nunca tuve dudas sobre el camino a seguir

nunca dude de aquellas palabras

que me ayudaron a encontrar la senda,

hoy, al mirar atrás, observo que desde

temprana edad, había allí algo marcado

que me indicaba este sendero

que hoy recorro confiado y sereno.

Aunque haya sido penoso mi andar

lleno de escollos mi sendero,

aunque haya tenido que lidiarFaro

con mil y un desconsuelos,

aunque haya tenido que dejar

tantos y tantos anhelos,

tanto paisaje, tanta vida,

hoy no guardo duda alguna

que este era mi sino

y que acertado estaba

cuando un día miré al horizonte

sabiendo, que mi vida sería la de un caminante

un buscador eterno.

Dolores, alegrías, desencuentros y armonías

han sido permanentes durante todo el tiempo.

He encontrado y he perdido mucho,

pero todo ha servido para afirmarme

en lo que creo, despejando toda duda,

y aunque a veces, el fragor del camino

me haga decir cosas que no pienso

en el fondo esta la flama que no se apaga

y que sigue siendo

un faro de luz para mi vida.

Utilización del estilo Wu /Hao de Taijiquan (Taichi) ideal para el trabajo con gente mayor

Desde hace un tiempo decidí trabajar con el estilo Wu/Hao de Taijiquan (Taichichuan), utilicé este sistema con la gente mayor (mal llamada de la tercera edad)  y encontré que la recepción fue mucho mejor que anteriormente cuando utilizaba el estilo Yang estandarizado en 88 posturas o incluso el de 24 posturas.

Seguro habrá quien piense que si no logre resultados con el sistema Yang se debió posiblemente a alguna incapacidad para trabajar con el, y quizás así sea, pero no es esto que intento expresar aquí, un juicio de valores sobre los estilos de taijiquan, sino la importancia de buscar una metodología que sirva para acercar a la gente a estas disciplinas utilizando métodos que pertenezcan al sistema chino de trabajo y no caer en el facilismo de utilizar procedimientos que no pertenezcan a la terapéutica china, como suele ocurrir hoy donde encontramos clases que se hacen llamar de “TACHI” y que en realidad no tienen que ver absolutamente nada con el, sino que son simplemente recopilaciones de técnicas de Qi gong o gimnasia terapéutica, e incluso diversificada con técnicas pertenecientes a otros sistemas totalmente diferentes como ser Yoga o Pilates actualmente tan de moda.

Pregunté a muchos profesores que utilizan estos métodos por qué lo hacían, la respuesta fue prácticamente la misma en todos: “a la gente no le importa, solo quieren sentirse bien, no quieren complicaciones”…

Si bien podría estar de acuerdo con parte de esta respuesta, insisto que no podemos caer en la indiferencia, desconocimiento e incluso prejuicio de la gente; debemos buscar los caminos necesarios para que nuestros alumnos descubran la diversidad de valores que se hallan en nuestra disciplina y como son perfectamente aplicables a la vida cotidiana de cualquier persona en cualquier parte del mundo y cualquier edad o condición social.

En el Taijquan del sistema Wu/Hao sus posturas más elevadas, los pasos menos extendidos, la suavidad en el uso de los brazos me hizo pensar que facilitaría mi trabajo, pues uno de los escollos que más he encontrado fue el de la falta de coordinación y soltura.

Así fue que me puse a trabajar con este sistema y hoy puedo decir que este estilo tanto en el de Wu Yuxiang como en el de Hao Weizhen permite un mejor desenvolvimiento para hacer llegar el taijiquan a la gente mayor y con dificultades físicas.Maestro Hao Shao Ru

Debemos entender que las personas que asisten a clases, concurren en función de sus dolencias buscando en esta técnica su valor terapéutico, poco conocen del taijiquan y de que se trata, solo han escuchado que es muy bueno para recuperarse de ciertas enfermedades crónicas y por ello asisten a clases.

Es muy difícil de explicarles tanto su sentido como técnica procedente de las artes marciales, como su filosofía a personas que nunca han tenido contacto con la cultura china, por lo tanto nosotros los profesores de taijiquan y el arte marcial chino en general, si estamos verdaderamente comprometidos con la difusión real del arte, debemos valernos de todos los métodos posibles para esclarecer a la gente realmente que significa el Taijquan, y cuanto puede aportar a nuestra vida.

Por esta razón, pienso que debemos buscar en el enorme bagaje que nuestra actividad posee, pero sin convertir a las clases en un conjunto caótico de técnicas, tomando esto de este sistema o este otro de aquel y mucho menos de métodos que pertenezcan a otras actividades.

Un buen profesor, entrenado verdaderamente en el sistema del Taijiquan o las artes marciales chinas puede encontrar en el propio sistema todo lo que necesita para trabajar.

Hago un llamamiento a todos los profesores que tienen verdadera vocación por el arte marcial chino que nos encaminemos hacia la buena difusión de nuestro arte sin recurrir a otros elementos ajenos a el aunque sea común en este Occidente en el que vivimos, mezclar y confundir todo cayendo en el “¡Qué más dá!”…

VOCACIÓN

Nadie podrá negar que el taijiquan, ya es una actividad que logró penetrar en nuestra sociedad en función de sus beneficios para la salud; ampliamente demostrado está que esta disciplina posee cualidades que incluso, superan a otros métodos terapéuticos.

Si consideramos esto, debemos pensar entonces que su difusión debe realizarse en todos los planos posibles y mucho más en aquellos en que la salud, por causa de los años y el desgaste de la vida, son más necesarios.

Desde hace mucho tiempo estoy trabajando con gente mayor, aquejadas de un sin fin de dificultades físicas, de mayor o menor grado, pero en general, todos necesitan de un trabajo que les permita obtener una mejor calidad de vida.

Cuando los profesores entramos a trabajar con este núcleo de gente, nos vemos ante muchas disyuntivas completamente comprensibles: las circunstancias de sus vidas; los hábitos y costumbres; la estructuración cerrada a partir de una formación que tal vez no les ha permitido conocer otros modos y otras formas de ver las cosas; la enorme carga emocional que produce no solo el paso de los años, sino también, la cantidad de experiencias vividas y las consiguientes frustraciones que suele provocar estas.

Todos ellos llevan en sí, y mucho más cuando provienen de otros modos culturales muy diferentes a los actuales, una enorme carga que no han sabido liberar y que como un lastre arrastran a lo largo de los años.

Sabemos que, según la Medicina Tradicional China, las emociones juegan un papel fundamental en lo que refiere a la salud, siendo factor primordial a la hora de evaluar cuando observamos problemas físicos.

En las clases con gente mayor, esto se hace muy patente. Pasado cierto tiempo y cuando se han roto las barreras de la desconfianza que existe en ellos, suelen tomarnos como algo especial, un aire fresco, y en ocasiones incluso, como una tabla de salvación.

Así es como nuestras clases al final, derivan en otra cosa, o por lo menos muy diferente de la dirección que en general se toma cuando el público viene a trabajar porque le gusta la actividad o incluso es porque lo evalúan como un buen “pasatiempo”.tuishou ancianos

Volviendo a la gente mayor, allí toda nuestra estructura de clases cambia, hay que amoldarse y quitar esto o lo otro porque sabemos que no es posible el involucrar a estas personas en ello pues su condición no lo permitirá nunca.

Entonces ocurre que muchos profesores, terminan cambiando su actividad y dejan de trabajar con el taijiquan para simplemente, desarrollar una clase de gimnasia muy elemental.

Se crea una situación que para aquellos que no sienten esto como una vocación, suele terminar abandonando a los grupos o simplemente sintiendo que no podrá con semejante trabajo.

Es cierto que el taijiquan es una disciplina compleja y que requiere de un enorme esfuerzo no solo el enseñarla sino también el entrenar sus técnicas. Esto es mucho más complejo cuando el que recibe la enseñanza carece de muchas posibilidades físicas y mentales.

Así se despierta la tentación por cambiar y dejar a un lado el taijquan para volcarse hacia otras técnicas, me permito decir que esto es un GRAVE ERROR…

Aquel que se considera en primer lugar un verdadero practicante de taijiquan, y por otro lado posee la vocación por la enseñanza, debe buscar todos los modos posibles de hacer llegar a esta gente la actividad; el taijiquan en sí ya es muy dúctil y posee las cualidades de flexibilidad suficientes como para permitir trabajar con el.

Se debe buscar la metodología que permita acceder a la gente mayor a su entrenamiento, ellos tienen el derecho a disfrutar de los beneficios.

Debemos dejar de lado las perspectivas normales de actuación, sin esperar grandes logros; pero sí debemos conseguir que siquiera una pequeña porción de esta disciplina sea conseguida; con ello habremos abierto la puerta a toda esta gente a un mundo en el que quizás no comprendan en su totalidad el enorme abanico de caminos que el taijiquan ofrece; pero habremos tai-chi ancianosconseguido en principio, hacer del taijiquan lo que su naturaleza es, la búsqueda del equilibrio; y por otro lado iniciar un movimiento que permitirá a nuestros mayores ir lentamente recibiendo un caudal de energía y felicidad que seguramente no hallarán con una simple clase de gimnasia por buena que esta sea.

Convoco desde aquí a todos aquellos que tienen en sí la fortuna de haber conocido esta disciplina y estar sumergido en ella, que no pierda el ánimo y la voluntad cuando trabaje con gente mayor; ellos pueden perfectamente entender de que se trata si se les es explicado el trabajo, se necesitará más esfuerzo, pero pueden, por lo tanto valdrá la pena el esfuerzo y aseguro que la satisfacción que produce es mucho mayor y gratificante para nuestro corazón. ¿Seremos capaces de no apreciar esto?…