¿Dónde se tuercen los caminos?
¿Dónde se tuercen los caminos?
allí donde abandonamos las ilusiones,
donde el sol deja de tener aquel brillo,
donde los rincones dejan de ser un sitio.
Allí es donde se tuercen los caminos
y se vuelven extraños y oscuros,
nuestro corazón declina
y surge el miedo continuo y la autocompasión.

En un momento de la vida
cuando ya no vemos al horizonte infinito,
cuando todo es trivial e indistinto,
allí es donde se tuercen los caminos.
Luego cuando el alma nos pide a gritos retornar,
ya no hayamos el camino
y vagamos perdidos por la vida
llenando nuestros espacios
de excusas y prejuicios.
¿Dónde se tuercen los caminos?
allí donde dejamos de ser nosotros mismos
para convertirnos en aquello que los demás
que no conocen nuestro yo íntimo
y nos dicen como debemos ser
y cómo nos debemos comportar.
¡Cuidado! No pierdas el camino,
mantente alejado de las luces que encandilan,
guárdate allí donde tu corazón
encuentre serenidad y alivio,
no escuches a los necios que creen saber
lo que tú necesitas, búscalo dentro de ti mismo.
¡Cuidado!, no pierdas el camino
pues una vez perdido, habrás de lamentarlo
y serán tus días conflicto,
no habrá paz en tu alma
y jamás sabrás como hubieras sido…
Y si por alguna circunstancia ya lo has perdido,
mírate en el espejo y busca en tus ojos,
los ojos de aquel niño
que soñaba cabalgar nubes,
volar con el viento
o jugar con el sol festejando su brillo…
Allí, encontrarás de nuevo
tú camino…


































