CIRCULOS
El movimiento circular es en este universo la forma más representativa; lo vemos en la conformación de las galaxias, en el movimiento de los planetas…
En todo encontramos circularidad, arcos, elipses, movimientos de ida y vuelta al mismo punto…
En los ciclos naturales predomina la circularidad; incluso en los emocionales…
Podríamos decir entonces que nuestra vida es un círculo que comienza con el nacimiento y culmina con la muerte o el paso a otro ciclo…
Durante la vida se van cumpliendo lapsos circulares, vamos y venimos, pasamos por el mismo punto varias veces, ¿cómo no nos damos cuenta de ello?; pues porque maduramos y cuando retornamos al punto, no somos los mismos, pero sí tenemos en nuestro interior, la sensación de haber estado y un cierto dejo de nostalgia se apodera de nosotros.
Cuando lo racionalizamos, lo perdemos, nos descubrimos diferentes y allí la sensación del paso del tiempo se nos hace presente…
Entonces, si todo es un ciclo circular, aquella vieja sentencia de “cerrar círculos” estaría perfectamente acertada y podría considerarse entonces que es una buena meta a proponerse…
Cerrar ciclos; cumplir etapas, lograr que nuestro interior y el mundo se armonicen sintiendo la sensación de haber llegado a una meta para comenzar una nueva que, al cerrar el ciclo anterior, tendrá toda nuestra energía dispuesta a la nueva etapa y cuando al fin de cuando se cierre este círculo que comienza, también podamos iniciar otro…
¿Qué ocurre si no cerramos los ciclos?, iremos acumulando cargas que no nos dejarán avanzar, nos obligará a andar con el paso más lento, más pesado y por lo tanto, se irán acumulando a nuestras espaldas por lo que nos impedirá ir cerrando el ciclo de modo natural…
La acumulación de estas, creará en nosotros la angustia de seguir arrastrando el peso de viejas cargas, que no nos dejarán ver el camino, en nuevo sendero… nos perderemos.
Perdernos producirá en nosotros el desequilibrio y nuestras fuerzas se verán bloqueadas, estancadas provocando dolencias, psíquicas y luego físicas.
¿Cómo liberarnos de esa carga?…
Intentando seguir las experiencias de aquellos que supieron como alcanzar la armonía y el equilibrio interno y con el exterior, utilizar sus herramientas, permitiendo así que los ciclos comiencen y se cierren con normalidad, más cuando se llegue al último de esta dimensión, no habrá en nosotros ese pesar por no haber realizado aquello que debíamos o queríamos hacer.
Armonicemos, busquemos el equilibrio interno y sobrevendrá el externo por añadidura y así será volver a la naturaleza, al ciclo natural, al camino…


































