Abrir la mente
Andar descalzo, sentir a través de los pies la textura del mundo; percibir a través de nuestra piel, el roce de los elementos; dirigir la mirada hacia ninguna parte y dejar que la luz penetre en nuestros ojos inundando de colores…
Tal vez, sentarnos junto a un añoso árbol y simplemente dejar los pensamientos volar…
Nuestro corazón seguramente sentirá el equilibrio de la naturaleza y se acompasará al ritmo de la vida…
Solo ser lo que somos, sin ataduras, sin estructuras, sin condicionamientos; simplemente expresarnos a partir de la espontaneidad…
Quizás jugar entre los círculos del Taiji, tal vez ahondar en la profundidad de los métodos terapéuticos de Qi gong, o simplemente dejarse ir…
Así concibo la actitud de abrir la mente… así creo que nuestra verdadera naturaleza se manifiesta…


































