ADIOS A UN AMIGO
Todos los que por los ’70 nos iniciamos en el camino de las artes marciales, de una u otra forma hemos sido influenciados por aquel personaje de la mítica serie Kung Fu llamado Kwai Chang Caine, magníficamente interpretado por el recientemente fallecido David Carradine
.
Muchos fueron los que pusieron en dudas la fiabilidad de Carradine como artista marcial y mucho más cuando se supo que ese papel estaba asignado a Bruce Lee.
Por mi parte, no voy a juzgar los aspectos técnicos marciales que han sido expuestos en esa serie de televisión, creo que si nos fijásemos solo en eso, no se comprendería el éxito que tuvo la serie por muchos años.
La creación de un personaje debe ser realizado por alguien con la capacidad y sensibilidad para desarrollarlo y hacerlo creíble y siempre creí que Carradine supo hacerlo con verdadera maestría.
Viviendo por aquellos años una adolescencia difícil llena de altibajos y sumergida en conflictivos momentos sociales y políticos, el personaje de Kung Fu fue para mí una inspiración, no solamente por mi afición por las artes marciales chinas, sino también por muchos otros ejemplos expresados en aquel programa en la construcción de mi personalidad.
Esta serie de televisión, un hito para aquel momento donde aún los conflictos raciales, y mundiales mantenían en vilo a las sociedades; hablaba de una filosofía poco conocida, Taoísmo, Budismo, Confucio, etc.
Aquella nueva forma de pensamiento, cautivo mi mente y la curiosidad natural del adolescente hizo que me sumergiese en la búsqueda de un mundo muy diferente.
Así comprendí la importancia de la universalidad, del desarrollo personal, de la búsqueda de un camino de superación.
Hoy, habiéndome enterado de la trágica desaparición de aquel que genialmente supiese dar vida a ese personaje tan particular, no puedo dejar de sentir tristeza y por ello expreso aquí un adiós a quien supo crear una actuación tan significativa para mí.
Afortunadamente, podré seguir disfrutando de su trabajo a través de los 64 capítulos de la serie que hoy guardo en mi colección; de un par de libros y de todas las veces que recordando aquellos tiempos, venga a mi memoria aquel sereno caminante, de andar descalzo y tono amable llamado Kwai Chang Caine interpretado magistralmente por David Carradine.


































