Y… ¿Por qué no?…
Releyendo los post anteriores, observo que he desarrollado a través de ellos las opiniones que sobre wushu tengo; lo que siento y lo que deseo para mí y para mi escuela.
Pero, también me digo ¿qué es lo que hago yo para que lo expresado no pase?, no basta solo con enunciados, se debe actuar…
Viene a mi mente aquel pasaje del Dao De Jing (Tao Te King), donde dice:
“… Quien sigue el camino del Dao, se identifica con el Dao,
quien tiene virtud, se identifica con la virtud,
quien se abandona, se identifica con el abandono.
Por eso, quien se identifica con el Dao recibe la bienvenida del Dao,
quien se identifica con la virtud, recibe la bienvenida de la virtud,
quien se identifica con el abandono, recibe la bienvenida del abandono…
¡Que no pida fé a los demás quien no tiene fé!
Analizando las palabras en mi viejo y ajado libro del Dao, pienso que mejor es dar ejemplo y así tal vez exorcicemos los fantasmas del fin.
Los principios de año sirven para hacernos propuestas, yo me haré esta: ¡Saldré al parque, al campo, a la vera de un río, cualquier lugar donde me sienta a gusto y practicaré, con todo el corazón, con todo el entusiasmo; hasta que caiga rendido, bañado en sudor, y feliz. Que aquellos que pasen por allí digan: “…Mira a aquel enloquecido…”
Será entonces como dice en otro pasaje del Dao De Jing: “…El hombre verdadero aquel que sigue el camino, parece loco a los ojos de los que desconocen el sendero…”
Mañana se sumará otro y danzará conmigo, seremos dos y así será como la piedra que arrojada al estanque genera ondas que van creciendo y multiplicándose.
Xin nien hao! (Feliz año nuevo!)



































Como bien dice el refrán…
Las palabras convencen, pero el ejemplo arrastra !