Queremos hacerles llegar a los integrantes y amigos de LIDAWUGUAN de Chile y a través de ellos a todo el pueblo chileno un caluroso abrazo y solidaridad en estos momentos difíciles ante el devastador terremoto ocurrido.
Esperamos que Hortensia; Armando; Gabriel y todos los que participan de nuestra filial en ese país junto a sus familiares y amigos se encuentren bien y superen pronto esta situación inesperada.
¡ESTAMOS CON USTEDES ! - LIDAWUGUAN - ESPAÑA


Si me indicas la señal,
andaremos juntos,
Si me das tu voz,
habré de cantar tus versos,
Si me impulsas,
llegaré hasta el confín del universo.
No recuerdo ya,
cuando me aleje,
Pero si siento
cuanto te necesito,
Más, cuando las sombras
rodean mis horas
y me hallo perdido.
Un día, mis pies
supieron de caminos
y eché a andar
sin preveer las lejanías
ni los vacíos…
Me animo a buscarte,
aunque mis ojos estén ciegos
de realidad, sería capaz
aunque ya no sepa cómo…
Pero temo que ya sea tarde,
temo que tu rumor se haya ido
y sea hoy solo un recuerdo
un anhelo surgido
de la sinrazón del instante…
¿Dónde se tuercen los caminos?
allí donde abandonamos las ilusiones,
donde el sol deja de tener aquel brillo,
donde los rincones dejan de ser un sitio.
Allí es donde se tuercen los caminos
y se vuelven extraños y oscuros,
nuestro corazón declina
y surge el miedo continuo y la autocompasión.

En un momento de la vida
cuando ya no vemos al horizonte infinito,
cuando todo es trivial e indistinto,
allí es donde se tuercen los caminos.
Luego cuando el alma nos pide a gritos retornar,
ya no hayamos el camino
y vagamos perdidos por la vida
llenando nuestros espacios
de excusas y prejuicios.
¿Dónde se tuercen los caminos?
allí donde dejamos de ser nosotros mismos
para convertirnos en aquello que los demás
que no conocen nuestro yo íntimo
y nos dicen como debemos ser
y cómo nos debemos comportar.
¡Cuidado! No pierdas el camino,
mantente alejado de las luces que encandilan,
guárdate allí donde tu corazón
encuentre serenidad y alivio,
no escuches a los necios que creen saber
lo que tú necesitas, búscalo dentro de ti mismo.
¡Cuidado!, no pierdas el camino
pues una vez perdido, habrás de lamentarlo
y serán tus días conflicto,
no habrá paz en tu alma
y jamás sabrás como hubieras sido…
Y si por alguna circunstancia ya lo has perdido,
mírate en el espejo y busca en tus ojos,
los ojos de aquel niño
que soñaba cabalgar nubes,
volar con el viento
o jugar con el sol festejando su brillo…
Allí, encontrarás de nuevo
tú camino…
QUE TU CUERPO Y TU ALMA ESTEN UNIDOS EN UN ABRAZO SIN SEPARACIÓN
Vivimos en un permanente desdoblamiento y creemos que debemos solo gozar placeres físicos; hasta que algo o alguna circunstancia nos rebela nuestra parte emocional y allí nos damos cuenta de lo apartado que estamos de la realidad y lo sumergido que estamos en la superficialidad de las vanidades.
Un cuerpo y un alma unidos en sus energías, conforma un ser equilibrado y capaz de enfrentar la adversidad con entereza y valor.

ABANDONEMOS LAS COSAS A SÍ MISMAS, NO LAS LLEVEMOS HASTA SU ÚLTIMO EXTREMO.
Tiramos de las cosas hasta que se cortan lamentándonos después no haber sido más prudentes y haber visto que se rompían; por eso, dejemos que la naturaleza de las cosas se manifieste y sigamos en armonía con ellas, así nunca habrá tensión y aunque el verdadero equilibrio es un oscilación entre dos fuerzas; no perderemos el sendero.
UNA HOJA PERMANENTEMENTE AFILADA PIERDE SU FILO
Nos esforzamos por cumplir, por hacer lo que debemos hacer, por convertirnos en aquello que se espera de nosotros; yo pregunto ¿y nosotros, qué esperamos de nosotros mismos?, estamos demasiado pendiente de las formas sin ver que en realidad estamos permanentemente buscando la aceptación; así es como no se puede mantener una hoja afilada, en algún momento el filo se pierde.
AQUELLO QUE MIRAMOS Y NO PODEMOS VER ES LO SIMPLE
MIRA TODO LO QUE FLORECE, Y CADA UNO VOLVERA A SU RAIZ.
VOLVER ALA RAIZ ES ENCONTRAR EL DESCANSO.
ESTE DESCANSO SIGNIFICA REGRESO AL PROPIO DESTINO.
REGRESAR AL PROPIO DESTINO SIGNIFICA PERDURAR
CONOCER LO QUE PERDURA ES ESTAR ILUMINADO,
PERO NO CONOCER LO CONSTANTE ES CAER EN LA CEGUERA Y EL DESASTRE
Lo simple y verdadero esta delante de nuestros ojos, pero no queremos verlo porque en muchas ocasiones significaría para nosotros observar la verdad de nuestras propias miserias.
Perdurar es saber andar el camino, saber cuando hace su curva a la derecha y a la izquierda, cuando baja o sube… así, uno es uno con el universo, así uno es real sin falsas máscaras, no se oculta y por lo tanto, siendo real, resplandece y sirve de luz para aquello que aún sigue en tinieblas; así cumpliendo con este designio es como nos convertimos en parte del todo, pues como las olas que devuelven al mar la arena luego de lamer la playa, nosotros devolveremos a aquellos que están buscando al océano del que todos formamos parte.
SI TE DOBLAS, HABRÁS DE CONSERVARTE ENTERO
SI ERES FLEXIBLE, TE MANTENDRÁS RECTO.
SI ESTAS VACÍO, PERMANECERÁS LLENO
CONSÚMETE Y SEGURAMENTE TE RENOVARÁS
El verdadero valor está en lo simple, aquello que nos permite ser flexibles; así es como se puede mantener la rectitud cuando las cosas se tuercen.
Si no estamos colmados de dudas y miedos, que llevan al prejuicio y a la desconfianza, habremos de mantener nuestra naturaleza original y nos manifestaremos tal cual somos, así nuestro ser alcanzará la renovación, como en cada primavera, la naturaleza cumple su ciclo y todo vuelve a florecer festejando la vida.


Continuando con el cronograma de trabajos con vistas a la consolidación del proyecto que los Profesores Secundino Fandiño Parcero y Hugo Trigo han planteado para la difusión de sus actividades, se realizó en las instalaciones del Gimnasio Sandá de la localidad de Riveira, A Coruña; el segundo seminario de Wuxinqi (Qi Gong de los Cinco Animales), en esta oportunidad se ofreció un trabajo avanzado sobre este tema.
Fueron tres horas de intenso trabajo donde todos los participantes mostraron gran interés y entrega.
En esta ocasión el Seminario fue impartido por el Profesor Hugo Trigo quien dictase el primero con ejercicios básicos.
En el próximo trabajo, el Profesor Secundino Fandiño Parcero será quien lleve adelante la tarea que tratará sobre Lohan Qi gong. La fecha está aún a designar.
Ser como el agua,
recorrer recodos y cascadas
lanzándome hacia lo desconocido,
sin pensar de donde vengo
ni a donde voy…
Amoldarme a mi entorno,
danzar con las hierbas del fondo,
servir de impulso a las aves
guardar abrigo a los peces…
Ser de naturaleza maleable
nunca quedarme, siempre seguir,
intentando superarme,
crecer, para luego transformarme
para desaparecer al final
en la inmensidad del océano azul…
El movimiento circular es en este universo la forma más representativa; lo vemos en la conformación de las galaxias, en el movimiento de los planetas…
En todo encontramos circularidad, arcos, elipses, movimientos de ida y vuelta al mismo punto…
En los ciclos naturales predomina la circularidad; incluso en los emocionales…
Podríamos decir entonces que nuestra vida es un círculo que comienza con el nacimiento y culmina con la muerte o el paso a otro ciclo…
Durante la vida se van cumpliendo lapsos circulares, vamos y venimos, pasamos por el mismo punto varias veces, ¿cómo no nos damos cuenta de ello?; pues porque maduramos y cuando retornamos al punto, no somos los mismos, pero sí tenemos en nuestro interior, la sensación de haber estado y un cierto dejo de nostalgia se apodera de nosotros.
Cuando lo racionalizamos, lo perdemos, nos descubrimos diferentes y allí la sensación del paso del tiempo se nos hace presente…
Entonces, si todo es un ciclo circular, aquella vieja sentencia de “cerrar círculos” estaría perfectamente acertada y podría considerarse entonces que es una buena meta a proponerse…
Cerrar ciclos; cumplir etapas, lograr que nuestro interior y el mundo se armonicen sintiendo la sensación de haber llegado a una meta para comenzar una nueva que, al cerrar el ciclo anterior, tendrá toda nuestra energía dispuesta a la nueva etapa y cuando al fin de cuando se cierre este círculo que comienza, también podamos iniciar otro…
¿Qué ocurre si no cerramos los ciclos?, iremos acumulando cargas que no nos dejarán avanzar, nos obligará a andar con el paso más lento, más pesado y por lo tanto, se irán acumulando a nuestras espaldas por lo que nos impedirá ir cerrando el ciclo de modo natural…
La acumulación de estas, creará en nosotros la angustia de seguir arrastrando el peso de viejas cargas, que no nos dejarán ver el camino, en nuevo sendero… nos perderemos.
Perdernos producirá en nosotros el desequilibrio y nuestras fuerzas se verán bloqueadas, estancadas provocando dolencias, psíquicas y luego físicas.
¿Cómo liberarnos de esa carga?…
Intentando seguir las experiencias de aquellos que supieron como alcanzar la armonía y el equilibrio interno y con el exterior, utilizar sus herramientas, permitiendo así que los ciclos comiencen y se cierren con normalidad, más cuando se llegue al último de esta dimensión, no habrá en nosotros ese pesar por no haber realizado aquello que debíamos o queríamos hacer.
Armonicemos, busquemos el equilibrio interno y sobrevendrá el externo por añadidura y así será volver a la naturaleza, al ciclo natural, al camino…
Amigos, me he encontrado que muchos que quieren comunicarse conmigo escriben con errores sus direcciónes de eMail.
Por lo tanto les pido desde este blog, a todos que revisen su dirección antes de enviar los mensajes
GRACIAS.
Hugo Trigo
La paz no está en el mundo, sino en el hombre que recorre el camino…
La vida es un camino, donde encontramos todas las posibilidades para alcanzar metas; la intuición es la herramienta.
El Yi Jing (I Ching) dice: …El sabio solitario se mantiene apartado del bullicio mundanal, no busca nada, no quiere nada de nadie, no se deja encandilar por objetivos seductores. Permanece leal a sí mismo, y así atraviesa la vida recorriendo un camino llano y sin que nadie lo moleste. Como es sobrio y dócil y no desafía al destino, permanece libre de complicaciones…
Vivimos en una sociedad donde no podemos escapar al permanente estímulo exterior, que busca de nosotros una conducta que difiere en mucho de los casos de aquello que creemos.
Pero envueltos en la vorágine de un mundo que va acelerándose cada día más, sin dejar si quiera un instante que reflexionemos, hace mucho más difícil el reencuentro con nuestro yo interior.
Pero no es imposible el conseguirlo, y es mucha la recompensa si lo buscamos pues hallaremos en la visión interior la ansiada serenidad que todo lo aclara.
El Yi Jing dice en otro pasaje: … La cabeza es el comienzo. Sin un adecuado comienzo no llegamos a un adecuado fin. Cuando se ha perdido la ocasión de unirse, de asociarse [con uno mismo] y se sigue vacilando, por miedo a una entrega plena y verdadera, demasiado tarde se arrepentirá uno de su error…
La temida depresión, no es más que los ojos ciegos que no pueden mirar hacia adentro para ver el verdadero valor de nosotros mismos.
Entonces creemos que no hay nada de valor en nosotros y buscamos en la aceptación de los demás los ojos para ver.
Pero allí esta el error. Mucho más temible que reconocer nuestras miserias es permitir que los fantasmas de la ignorancia nos invadan.
La vida es un camino, a izquierda o a derecha, no importa el rumbo pues, sea derecha o izquierda el rumbo que tomemos será el rumbo de nuestro destino.
Caminar, andar descalzo por el camino, sentir bajo la planta de mis pies el latir del mundo.
Mis pasos lentos atraviesan los años, y el corazón crece con ellos.
La fluctuante realidad, somete a mis juicios hacia arriba o hacia abajo según el alma se siente.
Quiero mirar el horizonte y redescubrir aquella luz que ayer me trasladaba hacia una somnolencia que convertía el paisaje en otro universo haciéndolo más grande, mucho más inmenso.
Aquel brillo de luz que penetraba en mi pupila, y entre la ceguera producida por el encandilamiento azul, me transportaba hacia el basto universo, infinito, interminable…
Ya no andaba, mis pies simplemente se dejaban ir, no tenía rumbo ni evasivas.
Como si otro ser surgiese de mí y viviese por mí aquel silencio.
Una dualidad que equilibraba mis sentimientos, un equilibrio que se mecía que sinuoso se mantenía en el centro.
No había maldad ni bondad, simplemente existía, me fundía en cada cosa que estaba a mí alrededor y podía sentir en mi interior su vibración, su latido de vida.
Cuando caemos en un pozo oscuro, donde no podemos ver en su interior luz alguna; pozos que están allí y no se si a propósito, para distinguir donde esta la salida y aprender; estos recuerdos de horizontes y brillos que penetran en mis ojos, hacen de sendero para recuperar la estabilidad perdida.
Tengo allí; el mar; el verde, la roca áspera y el suave musgo; la canción del viento y el latir de la vida en cada brote… ¿por qué angustiarme?…
Quizás me he dejado llevar por la vorágine que me lanzó hacia el vórtice.
Debo volver, mis pasos han de ser nuevamente lentos, debo dejar mis pies descalzos para sentir nuevamente el latir del suelo…
Recuperar la gaviota enamorada, y el anhelo…